2.0 en Las Palmas- 1ª parte (post-68)

Este jueves estuve en Las Palmas de Gran Canaria participando como ponente en las primeras jornadas sobre innovación 2.0 que organiza la Fundación de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria (FULP).
La jornada fue todo un éxito, con la asistencia de unas 120 personas y el seguimiento online de más de 280. Eran más de las nueve de la noche, y todavía teníamos 70 asistentes en la sala que seguían preguntando y con ganas de continuar el debate.
Siempre me gusta volver a Canarias porque además de reactivar mis genes insulares, la gente es encantadora y pone mucho entusiasmo en todo lo que hace. En esta ocasión he disfrutado aún más compartiendo jornada y cena con estupendos ponentes, de los que he aprendido muchísimo.
Este post lo dedicaré en exclusiva a las ideas de Genís Roca, socio-director de RocaSalvatella, que hace tiempo quería conocer después de seguirlo en su blog.
Fue el ponente que me relevó en la jornada, así que pude sentarme tranquilo a escucharlo. Dejo para el siguiente post el resto de las impresiones que me inspiró el viaje, y que han sido muchas.
Destaco de Genís su sentido del humor, el manejo pausado y confiado que hace de la conversación desde la tarima, la mezcla de franqueza y contención con que habla de temas controvertidos y la calidad de sus respuestas, lo que demuestra que es un profesional curtido en estos avatares y que se mueve en un terreno que entiende a la perfección.
Genís es, sobre todo, un buen tío, agradable y cálido. Espero no perder el contacto y seguir conversando con él. Pues nada, ahí va mi resumen de algunas ideas que le escuché a Genís Roca en Las Palmas:
1. Se necesitan re-aprender «actitudes, habilidades y herramientas» para adaptarse a los nuevos desafíos del mundo 2.0.
2. «Saber buscar», «saber leer» y «saber analizar» son habilidades que conviene priorizar en este nuevo aprendizaje de Internet.
3. ¡¡La gente no sabe buscar en Internet!! y eso supone una enorme pérdida de eficacia y eficiencia. Genís insiste que es lo primero que tendríamos que aprender ¡¡BIEN!! y para eso basta con dedicar 30 minutos a revisar todas las posibilidades que ofrece Google. Por las prisas, no dedicamos tiempo a aprendernos las reglas de sintaxis para hacer búsquedas, ni nos familiarizamos con las opciones de búsqueda avanzada, que ofrecen atajos muy interesantes.
4. ¡¡La gente tampoco sabe «leer» en Internet!! Genís dice que él no «navega» por Internet, porque no tiene tiempo. Lo que hace es organizarse y seleccionar bien lo que quiere leer, y se suscribe a sólo a esas fuentes de información. Así que solo lee lo que recibe por suscripción a partir de un cuidado «mapa de alarmas«. Esta lectura selectiva le ahorra tiempo que otros pierden navegando sin rumbo.
5. Importa mucho en un blog el número de suscritos por RSS. Mucha gente puede estar leyéndote pero no queda registro en la estadística de visitas porque lo hace vía agregación de feeds. Las suscripciones por RSS reflejan realmente un interés de seguir leyéndote.
6. ¡¡Se puede analizar mucho a partir de la información de Internet!! Genís avisa, con razón, que tendríamos que aprender a «escuchar (mejor) la Red»… porque «Internet habla». Desde monitorizar con bastante exactitud quién habla de ti o de tu empresa, hasta comparativas de la presencia digital con competidores, o la situación real que tiene un cliente o proveedor antes de contratar un servicio. «No se puede prescindir de esa parte del coctel de información que se necesita para decidir», así que conviene desarrollar habilidades para el análisis de esos datos que genera Internet. Los datos están ahí, de acceso público, pero hay que saber extraer valor de ellos.
7. Existe una fuerte «brecha generacional» dentro de las empresas a la hora de adoptar actitudes 2.0. Profesionales y directivos de distintas generaciones comparten muy poco entre sí. Les cuesta «conversar» entre ellos. Los jóvenes defienden el «Yo sé cosas que…» y los mayores el «Yo he vivido cosas que…», así que cada uno va a su bola, y subestimando al otro. Por eso el reto está en desarrollar una «actitud para trabajar juntos».
8. Lo 2.0 se olvidará tan pronto pase de moda. Por eso Genís prefiere hablar de «sacar provecho al trabajo en red». La lógica de redes es lo importante, y lo que perdurará.
9. Otras ideas de Genís que resumo más telegráficamente (con algunas de las cuales, por cierto, no coincido pero las dejo aquí para tu consideración):
- La web 2.0 debería entrar en la empresa por RRHH, y no por Marketing.
- Es imprescindible que «lo 2.0» sea apoyado y comprendido por los jefes para que realmente cale en la empresa. Las iniciativas espontaneas, desde abajo, sin el compromiso de la dirección no prosperan.
- Si queremos que lo 2.0 se difunda entre las empresas hay que hablar de indicadores, de cómo adoptar estos principios repercute en los resultados de la empresa. En definitiva, tenemos que ser capaces de traducir los beneficios de lo 2.0 a indicadores medibles.
- A la larga desaparecerá el concepto de blog, y todas serán web. Unas empresariales y otras personales, pero unificadas en el término genérico de «web».
- Algunas empresas están aprovechando muy bien las redes sociales. El ejemplo de Mercadona es muy destacable (en muy poco tiempo ha pasado a tener una comunidad de casi 10 mil «seguidores» en Facebook)
- Las herramientas tienen que estar en la web con la opción «share» para que sean útiles. No sirven las herramientas alojadas en «local» que solo puedes usar desde tu ordenador. Hoy tenemos recursos de este tipo, gratuitos, para todas las necesidades.
- Twitter es una herramienta 2.0 que está ampliando con rapidez su rango de aplicaciones, y que tiene gran utilidad para gestionar redes de innovadores.
- A las buenas herramientas les pido cuatro requisitos: 1) Gratuidad, 2) Cloud computing, 3) Movilidad (terminales ligeros), 4) Acceso a terceros.
Aparte del buen rato que pasamos en la Jornada, lo mejor fue la cena, donde pudimos charlar abiertamente con Genís, Chema, Enrique, Eduardo, Joaquín y demás amigos. Dejo para el siguiente post el resto de las conclusiones del evento, que dió para mucho…